Marcos Ana y Jose Luis Sampedro, unidos por Olga Lucas, intérprete de uno y compañera del otro

P1200518Querido Marcos Ana:

No sabes cuánto, cuantísimo lamento no poder aceptar el honor de entregarte el chaleco de los Yayoflautas que yo también luzco con orgullo desde que hace aproximadamente un año me fuera entregado, junto con el de mi compañero recién fallecido entonces, José Luis Sampedro. Ése es precisamente el motivo por el que hoy no te acompaño, porque la fecha elegida, el 8 de abril es precisamente el aniversario de su fallecimiento y con tal motivo tendrán lugar diversos actos conmemorativos a los que no puedo faltar.  Los laicos no hemos descubierto aún el don de la ubicuidad

 

Has conocido a tanta gente que tal vez solo me asocies con José Luis Sampedro, pero tú y yo nos conocimos hace muchísimos años, allá por los sesenta en Budapest. Yo entonces era una adolescente, hija de exiliados y tú me llamabas “La Peque”. Con mis entusiastas 14 años recorrí varios institutos de enseñanza dando conferencias en pro de tu liberación. Una vez conseguida ésta, aquella gira de agradecimiento que hiciste por diversos países, incluía también a Hungría. Estuviste en nuestra casa, te entrevistaste con mi profesor de literatura, también poeta, te hice de intérprete y me pusiste el sobrenombre de La Peque porque era la intérprete más joven con la que te habías encontrado en tus andanzas.  Ni te imaginas con qué orgullo caminaba yo a tu lado por las calles de Budapest, cuán honrada y privilegiada me sentía. Sentimientos y emociones profundas que revivo ahora al llamarme el compañero Ramón González para entregarte este chaleco que recibirás el día 8 de abril, muy probablemente tan emocionado como yo lo recibí hace un año.

Estoy segura que de no haber fallecido, José Luis Sampedro te lo hubiera entregado en un acto aún más emotivo ya que los dos juntos fundidos en un abrazo representáis para mucha gente ese referente de dignidad tan necesario y a la vez escaso en los tiempos que vivimos.  Los calificativos y adjetivos para estos tiempos, te los dejo a ti; ya los pondrás tú en tu discurso, una vez enfundado en ese chaleco.

Queridos Yayoflautas, os felicito por haber elegido a Marcos Ana como nuevo Yayoflauta de Honor y deseo de todo corazón que el acto homenaje a su figura sea todo un éxito, de esos que sirven de revulsivo para cargar pilas.

Un fuerte abrazo solidario a todos y, especialmente, al homenajeado.

Olga Lucas

 

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