Paremos el deshaucio de Aurelia Rey

Un grupo de Stop Desahucios han pasado la noche en la calle Padre Feijoo de A Coruña para evitar por tercera vez que Aurelia Rey sea desalojada de la que ha sido su casa durante años. La anciana de 85 años tiene un impago por alquiler que abonó más tarde, pero que no ha impedido que haya una orden desahucio sobre ella.
La presión ciudadana logró ayer por la mañana paralizar la orden judicial, después de que se vivieran momentos de tensión, con los activistas de Stop Desahucios por los suelos y tras la negativa de los bomberos a intervenir. Los momentos más tensos se vivieron alrededor de las dos de la tarde, cuando se produjeron incidentes entre la policía y los manifestantes que aún estaban concentrados en la calle Padre Feijoo. Entre los protagonistas de los incidentes estaban varios concejales del Ayuntamiento de A Coruña, como son el portavoz del BNG, Xosé Manuel Carril, y el del Esquerda Unida, César Santiso.
El pasado sábado unas 300 personas cortaron la calle pidiendo que se paralizara la orden de desahucio de la anciana, que reside sola y que ha rechazado irse a una residencia. El viernes pasado, Aurelia Rey era tajante con el conflicto por el piso en el que vive. «Teño todo pago» afirmaba, mientras decía que no abandonará su casa.
El tercer intento por parte de las autoridades de sacar a Aurelia de su casa está previsto para esta mañana, por lo que miembros del colectivo han pasado la noche allí y otros ya se han concentrado desde primera hora de la mañana.images-e1322168285658

6 comentarios en «Paremos el deshaucio de Aurelia Rey»

  • el 19 febrero, 2013 a las 08:43
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    Muchas gracias por la rapidez con que poneis las noticias. En este momento hay más de 100 personas en la puerta de la casa de la señora. Una sociedad que permite que pasen cosas así es una sociedad muerta y entre todos tenemos que parar este desahucio y ponerle cara a los culpables, que son una familia de Coruña de los que se tiene hasta el teléfono particular.

  • el 19 febrero, 2013 a las 08:48
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    La gente grita «vergoña». Verguenza me da a mi que una señora de esa edad esté pasando la angustia que lleva pasando estos días. No son edades para jugar a esto y para seguir diciendo que son unos sinverguenzas. Mientras todas estamos pendientes de mover las redes para que la presión social pare este sinsentido, se oyen las campanas de la iglesia llamando a sus fieles. Eso si que me da verguenza, no por ellos, por mi

  • el 19 febrero, 2013 a las 09:06
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    La Parroquia de Santa Lucia está a pocos metros de la calle donde se va a producir el desalojo. Cerquita como para ir andando, cerquita como para escuchar los gritos de protesta. Como todas las iglesias católicas, también está cerquita de las arcas del Estado, de las necesidades de su pueblo. Cuándo les vamos a exigir que tomen cartas en el asunto o dejen de pillar el dinero de los contribuyentes? No salen a la calle nada más que para apoyar el fascismo, meterse en el aborto y la eutanasia, mientras estos casos quedan al margen? Vamos a pedir justicia y no peinetas. Al pueblo lo engañan, pero a su jefe no

  • el 19 febrero, 2013 a las 12:06
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    Efectivamente, no se puede llamar sociedad a un grupo humano desalmado y ruin que utiliza el deshaucio y el desempleo que reprime y mata a los suyos. El miedo que nos están infundiendo es la última barrera. Atravesémosla juntos…que seamos millones de personas dispuestas al cambio. ¡Ciudadanos en lucha y a por el empoderamiento social! ¡Rebélate que está en juego tu futuro!

  • el 19 febrero, 2013 a las 12:14
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    Parece que se ha parado el desalojo por hoy. SI SE PUEDE, Se puede? Y mañana, qué? Y una mujer aterrorizada pensando cuándo? Y tantos otros casos similares? Y no es un banco el que desaloja, no. Es una familia de estómago agradecido que quiere especular con el piso de la mujer, que no tiene tiempo de esperar unos añitos, que tiene que ser ahora Hablar de esa familia con nombres y apellidos debe ser violar su intimidad. Hacer que una señora de 86 años tenga que explicar su situación a todo el mundo, tenga que someterse al juicio de sus vecinos, no es violar su intimidad. A cualquier anciana gallega le gustaría que ocurriera eso. Pero es pobre y vieja, y no tiene dignidad. Si vamos a por los promotores del desaguisado si vulneramos su dignidad. Es la doble moralina. Ya nos parece que todo es lo mismo, y no lo es

  • el 19 febrero, 2013 a las 12:20
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    Lola, llámame inconsciente pero nunca he sentido miedo. Asco si, y mucho. Y a lo mejor estoy focalizando mi asco cuando debería estar más disperso. Ya hay tantas cosas que me dan asco que empiezo a considerme una persona escrupulosa. Hasta tiré ayer los filetes de panga¡¡¡¡ JAJAJAJAJAJAJA

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