Contra la privatización del agua

LA PLATAFORMA CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DEL CANAL DE ISABEL II DENUNCIA EL “SAQUEO” DE LA MERCANTILIZACIÓN DEL AGUA

Alerta a la sociedad madrileña sobre las consecuencias del endeudamiento de la sociedad y su repercusión directa en la calidad del servicio y las tarifas

Como consecuencia de la reciente publicación en distintos medios de la intención del Canal de Isabel II Gestión S.A. de acudir al mercado de la deuda a través de la emisión de bonos, la Plataforma contra la Privatización del Canal de Isabel II ha publicado en su página web ( ) un estudio de la evolución de la gestión de la empresa durante el periodo 2004-2013, centrándose muy especialmente en el periodo 2012-2013 en el que se constituye la Sociedad Anónima.

Desde la Plataforma queremos denunciar el sesgo mercantil tomado por la Comunidad de Madrid en la dirección de la empresa en su loca carrera hacia la privatización, que se ha centrado en maximizar los beneficios de los accionistas a cambio de reducir partidas básicas como son los gastos de personal y los costes de explotación e inversiones, que están poniendo seriamente en riesgo la sostenibilidad de la propia sociedad y la calidad del servicio prestado. Los datos hablan por sí solos: las inversiones han caído más de un 56% desde 2011, mientras los beneficios han aumentado un 43%. Esto se consigue con una reducción de los gastos de personal del 12,5%, con la precarización de contratos, los temporales aumentan en un 72,6% desde 2009, y con la reducción de los gastos de explotación y menores amortizaciones al desplomarse la inversión.

Sin embargo, la deuda del Canal asciende a la cifra nada desdeñable de 1.168 millones de euros, si bien hay que señalar que una buena parte se debió al “regalo” que la Comunidad de Madrid hizo al Ayuntamiento cuando fue gobernado por Gallardón, para salvarlo de la quiebra, al obligar al Canal a comprar en 2006 los derechos de explotación del saneamiento, depuración y reutilización de aguas depuradas.

Por ello, llama la atención que los buenos resultados generados por la empresa no se hayan destinado a reducir la deuda, sino a repartir dividendos generosamente entre los accionistas. Se ha repartido entre los accionistas absolutamente todo el beneficio generado desde que Canal es sociedad anónima, exceptuando la parte que la ley obliga a retener y una mínima reserva creada el último año.

Por otra parte, no resulta creíble que el nuevo endeudamiento tenga por objeto financiar las obras que “motivaron”, según el PP, el proceso de privatización en 2008, cuya falsedad ha sido ampliamente demostrada. La parálisis demográfica de Madrid, fruto de la crisis y la caída de la demanda actual, han demostrado que el planteamiento de ampliar el número de embalses, cuya posibilidad técnica era cuestionada por muchos expertos, era sólo un brindis a las empresas constructoras.

Desde que en el año 2008 el Gobierno de la Comunidad de Madrid anunciara el inicio del proceso de privatización del ente público, se han obtenido unos beneficios por valor de 881 millones de euros, sin que se haya destinado ni un céntimo a cubrir las supuestas necesidades de inversión tan aireadas por el Partido Popular de Madrid.

El delirio por obtener un importante incremento de los beneficios de los accionistas mataría dos pájaros de un tiro. Por un lado atraer a los inversores privados, dadas las altas expectativas de ganancia y por otro justificar la privatización de la sociedad por su alto endeudamiento.

En este sentido, la elección del sistema de bonos supondrá un endeudamiento insoportable y una profundización en el proceso de privatización. Un endeudamiento insoportable porque los bonos constituyen un sistema financiación más rígido regulado con mano de hierro a nivel internacional. Una profundización en el proceso de privatización porque los posibles compradores de este tipo de deuda son los mismos que posteriormente podrían comprar las acciones para quedarse con el Canal.

Y es que, ¿qué sentido tiene plantear con tanta vehemencia la necesidad de emitir bonos cuando no se utiliza ni un céntimo del beneficio generado para reducir la deuda ya existente? ¿por qué si se necesita financiación se exprimen todos los recursos de la empresa para generar más beneficio, pero luego éste se reparte por completo entre los accionistas?

Exigimos a Canal de Isabel II Gestión S.A. transparencia e información sobre sus actuaciones y hacemos llamamiento a las organizaciones políticas y ciudadanas para luchar por todos los medios posibles contra este atropello.

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