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Las cosas de los «niños» del PP

El último show de la artista anteriormente conocida como presidenta de la Comunidad de Madrid, ha tenido lugar en la cárcel de Segovia, donde ha formado un dúo cómico con Ángel Carromero, un chaval que está haciendo carrera en el PP, concretamente, carreras de coches. Aguirre va a actuación por semana, menos mal que había dejado la política porque tendría que hacer horas extras por las noches y González, en vez de privatizar hospitales, ya estaría privatizando cementerios.

 

Carromero, un apellido que en Cuba ya sería premonitorio, fue a la isla a conspirar contra la dictadura y le salió el tiro por el tubo de escape con dos de los principales opositores al régimen muertos en una cuneta. Llega a conducir el chaval un autobús y se liquida a toda la disidencia cubana en un cambio de rasante. El accidente fue tan extraño que Fidel Castro no sabía si encerrarlo y tirar la llave o darle una medalla por los servicios prestados; al final en el juicio le cayeron unos años de cárcel, que le han perdonado por el espíritu navideño y el de Fraga, y todo se ha resuelto con unas collejas que sonaban más bien a palmaditas de felicitación en la espalda.

 

Como es lógico, el regreso de esta estrella del automovilismo a casa no ha salido gratis. Al parecer, el monto de la negociación asciende a tres millones de dólares, una bagatela que el gobierno del PP pagará con dinero de usted y que se intentará costear con un posible fichaje a Red Bull, para que Carromero no les deje un prototipo indemne. Aguirre dice que hay que indultar cuanto antes a este peligro público porque conducir con el culo no es cosa de delincuentes, aunque Carromero acumule cero puntos en el carné después de unas cuarenta y dos infracciones, tres mil setecientos euros en multas, dos muertos de paquete y lo que le echen. Carromero aprendió a conducir en los Autos Locos, la escuela de tráfico de donde también salieron Nacho Uriarte y Aznar, que últimamente se peina a volantazos. De seguir la cosa a esta velocidad, pronto Farruquito se presentará de candidato a la próxima asamblea general del PP que se celebrará en el circuito de Daytona, con barra libre para los pilotos y coches de choque para niños y niñas.

 

O mucho nos equivocamos o a Carromero le van a traer el indulto los Reyes Magos en moto, ya que acumula méritos y padrinos suficientes para renovar la libertad, el carné de conducir y la licencia para matar o para motor. No nos parecería mal, siempre que le prohíban manejar vehículos de mayor cilindrada que un triciclo y que concedieran también un indulto a gente como David Reboredo, un tóxicomano rehabilitado sin huellas de sangre inocente en las ruedas. Willy Uribe, que lleva ya más de veinte días en huelga de hambre, consiguió que Gallardón le diera su palabra de honor de revisar el caso, pero parece que la palabra de honor, para Gallardón, es lo mismo que un bajaychupa para una cubana, o sea, una blusa sin tiras en los hombros que sirve para tapar las tetas. Al paso que va Gallardón ni las leyes de tráfico van a quedar sanas.

 

David Torres  (PÚBLICO.es)

 

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