Homenaje al poeta Marcos Ana

 

El 8 de abril de 2014, los yayoflautas de Madrid entregamos el chaleco de honor de nuestra organización a un hombre extraodinario, el poeta Marcos Ana que representa, por su trayectoria social y humana, los valores que deberían servir de ejemplo para los tiempos convulsos que atravesamos

Su defensa de los derechos humanos hacen de él una persona única e irrepetible. Siempre estuvo con los desfavorecidos y se entregó a la lucha por conseguir un mundo mejor, donde primase la solidaridad por encima de todo lo demás.

Es un honor para nosotros haber contado con este ilustre y solidario POETA que hoy, 24 de noviembre ha fallecido en Madrid. Para nosotros siempre será un referente de dignidad, tan necesario y a la vez escaso en estos tiempos.

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3 thoughts on “Homenaje al poeta Marcos Ana

  • 25 noviembre, 2016 en 12:39
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    Regreso del hospital de ver a Marcos Ana convencido de que será la última vez que le vea con vida, intento superar la tristeza con los recuerdos, la dicha y el privilegio de haberle conocido, de haber entrado en su mundo tan dilatado y tan comprometido.
    Recuerdo como unos pocos yay@s conectamos con él, en un acto en la RESAD ( Real Escuela de Arte Dramático ) hace más de tres años, le propusimos una entrevista y fácilmente nos ofreció su casa, SIEMPRE ABIERTA. Le propusimos hacerle YAY@ DE Honor, ponerle el chaleco en un acto poético, no lo dudó ni un minuto, movido por su generosidad, solidario con los que luchan en la vida, y sencillo como las grandes personas.
    Ahora todos los recuerdos de aquellas visitas, de tardes llenas de poesía, de compartir noticias, de escucharle los relatos de la vida en la cárcel, de sus contactos una vez en libertad con grandes poetas, de su vida con su hijo y su mujer” VIDA “y siempre la solidaridad con la clase obrera.
    Recuerdo entre esas tardes, una muy singular, muy especial, nos insistió mucho que escribiéramos, que no dejáramos perder los recuerdos de jóvenes, de no olvidar, de recuperar nuestras raíces, de transmitirlas como el hacía en ese momento.
    Le hacía feliz recitar, recordar sus poemas y el entorno donde habían sido escritos, y compartir poemas, propios y de otros poetas, con el Yay@ Ernesto con su poderosa voz y su energía. Marcos sonreía y decía “yo no llego a ese énfasis “
    Con 96 años sorprendía la actitud juvenil de su vida, todos los días bajaba al gimnasio, decía “eso si voy porque lo tango aquí debajo de casa” y en las mañanas caminaba hasta el RETIRO.
    Le hacía feliz compartir sus cumpleaños tomando unas pastas, le hacía feliz hablar, conocer experiencias, saber que hacíamos los Yay@s en las calles, y quedaba refrendado cuando muchas veces coincidíamos en las manifestaciones, se alegraba haciéndose fotos rodeado de chalecos amarillos.
    Puedo decir que esos recuerdos, esos momentos de amistad y cultura de ver la vida tan dura y difícil con tanta generosidad, con tanta amplitud, con tanta sencillez, me han marcado profundamente y si, la tristeza del momento es superable con la gratitud de haberle conocido y con la alegría de saber que los Yay@flautas de Madrid, hemos sido un encuentro feliz en el último tramo de su vida.
    POR TODO GRACIAS MARCOS ANA, SIEMPRE ESTAS VIVO ENTRE NOSOTROS.

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  • 25 noviembre, 2016 en 17:10
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    Queridos compañeros yo tuve el inmenso placer de entregarle el chaleco de honor aquel lejano día de 1914.
    Ayer sufrí una gran conmoción cuando me enteré de su ingreso en el hospital primero y su fallecimiento por la noche.
    Las mujeres y los hombres de este país tenemos una gran deuda con Marcos Ana, era un estupendo poeta, un hombre solidario y supo mantener y defender sus ideas en un país tan olvidadizo y voluble como el nuestro.
    Nunca le olvidaré siempre guardaré como un inmenso tesoro el afecto y la humanidad que desprendia su persona y la sencillez y humanidad que marcó toda su vida, espero que me sirvan de guía para sobrellevar los momentos tan duros que nos esperan.
    Hasta la eternidad compañero los que te amamos no te olvidaremos nunca.

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  • 25 noviembre, 2016 en 17:15
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    Me equivoqué de año no fué como es lógico en 1914 fué en 2.014, perdonad

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