En el zoo de los golfos, Rodrigo Rato solo es una anecdota

Telefónica incorpora a Rodrigo Rato como consejero para Latinoamérica y Europa
Aznar ficha por la eléctrica que privatizó
Felipe González ficha por Gas Natural
La sociedad española encajaba este sábado la noticia sobre la incorporación del exministro de Economía y expresidente de Bankia, el conservador Rodrigo Rato, como consejero asesor de Telefónica para Europa y Latinoamérica. Los principales partidos de la oposición y numerosos ciudadanos, a través de las redes sociales, reaccionaron estupefactos al fichaje por parte de una de las principales empresas españolas, de quien llevó a Bankia a la intervención del Estado y que, además, está imputado en la Audiencia Nacional dentro del caso que investiga las supuestas irregularidades que se produjeron en la salida a bolsa de la entidad.

 

Su designación fue, además, un nuevo ejemplo de la práctica de la puerta giratoria, con la que se denomina a la llegada de quienes fueron miembros del Gobierno a las empresas sobre las que tomaron decisiones cuando estaban en el poder. El caso de Rato no puede ser más flagrante. Durante su mandato al frente del Ministerio de Economía y Hacienda, entre 1996 y 2004, fue él mismo quien dirigió la privatización de la que era la compañía Telefónica de España, cuya presidencia quedó en manos de su buen amigo Juan Villalonga.

 

La evidencia tampoco ha impedido que otros exdirigentes políticos de máximo nivel hayan aceptado las ofertas de las entidades que privatizaron, y que ahora les proporcionan cuantiosos ingresos a sus cuentas corrientes. En esta lista entran, incluso, dos expresidentes del Gobierno de diferente signo político: Felipe González, del PSOE; y José María Aznar, del PP. O diferentes exministros de uno y otro partido.

 

Aznar privatizó Endesa, de la que es consejero
14 años después de haber abandonado el palacio de la Moncloa, en diciembre de 2010, el exjefe del Ejecutivo socialista fichó por Gas Natural. Esta es la empresa a la que, en 1994, su Gobierno vendió el 91% de las acciones -en 1998 llegó al 100%- de la compañía pública Enagás. Antes de ser privatizada, esta última entidad estatal había implantado la red de gasoductos de todo el país del que se ha beneficiado la empresa de la que González es asesor independiente, si bien en la última década Gas Natural tuvo que vender parte de sus acciones para cumplir con la normativa vigente. Por su actividad, el expresidente cobra un mínimo de 126.500 euros brutos al año.

 

El Gobierno González vendió los gasoductos públicos de Enagás a la privada Gas Natural
A los pocos meses -en enero de 2011- era Aznar el que se apuntaba a la práctica de la puerta giratoria. El expresidente del Gobierno fichó entonces como asesor externo de Endesa, empresa que vio completa su privatización durante su mandato, concretamente en mayo de 1998. Se ponía así fin a un proceso que comenzó en 1988, bajo el Gobierno de González, con la venta del 25% de la compañía. En el momento de su contratación fuentes empresariales cifraron la retribución que percibiría el fundador de FAES próxima a los 200.000 euros anuales. Esta cantidad se sumó a las que recibía por su participación o colaboración en otras cinco empresas.

 

Red Eléctrica, en función del Gobierno de turno
Luis Carlos Croissier era ministro de Industria y Energía del Gobierno del PSOE cuando en 1987 se creó el Grupo Repsol, que englobó a todas las empresas públicas del sector petrolero que dependían del Instituto Nacional de Hidrocarburos. Fue él mismo quien preparó el camino de la privatización de la compañía, que comenzó a consumarse en 1989, un año después de que Croissier abandonara su cargo como máximo responsable del sector energético español. En 2007, cuando Repsol ya se había consolidado como una de las principales compañías petroleras de todo el mundo, fue nombrado consejero de la empresa, puesto por el que fue reelegido en 2011.

 

Croissier era titular de Energía cuando se creó el Grupo Repsol. Hoy es consejero de la petrolera
Red Eléctrica Española, que es la empresa encargada del transporte de la energía eléctrica de todo el país, se fundó en 1985, justo cuando Miguel Boyer era ministro de Economía. Él, que formó parte del Ejecutivo socialista de González y que luego se sumó a la FAES de Aznar, es hoy uno de los consejeros de la empresa que comenzó a privatizarse en 1999, por lo que cobra entre 153.000 y 182.000 euros al año. Todavía hoy la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) sigue siendo su principal accionista, por lo que su consejo de administración sigue estando marcado por el signo político que controla el Gobierno. Y durante las dos últimas legislaturas, su presidente ha sido otro exministro socialista, el que fuera titular de Agricultura Luis Atienza.

 

LOS EXMINISTROS MEJOR COLOCADOS
Al menos otra decena de exministros han visto altamente recompensado su paso por el Gobierno con diferentes puestos en las principales empresas españolas. Del equipo de Aznar han logrado uno u otro puesto de consejeros o asesores Abel Matutes (Banco Santander), Marcelino Oreja (FCC), Ana Palacio (HC Energía) Manuel Pimentel (Baker & McKenzie), Josep Piqué (Vueling) o Eduardo Serra (Everios). De los gobiernos socialistas cabe mencionar a Josep Borrell (Abengoa), Luis Martínez Noval (HC Energía), Elena Salgado (Endesa), Jordi Sevilla (PwC) o Javier Solana (Acciona).

Diario Público

 

 

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