Los círculos invisibles

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Artículo de Yayo Bernardo sobre los caprichosos cruces de vidas.

En el homenaje y nombramiento yayoflauta de honor a Marcos Ana, mi amiga Silvia dijo que le conoció  el año en que cruzó los cielos de Lima el Cometa Halley.

Siempre hemos oído la frase hecha de “se cierra el círculo”,casi siempre son círculos invisibles, relacionados con nuestras vidas, con nuestros caminos que se cruzan a veces con frecuencia y otras más espaciadas, también a veces caminan en paralelo sin cruzarse nunca.

Pues bien, en el homenaje  a Marcos Ana pensé un rato en esos círculos invisibles y en cierto modo un círculo se cerró. Pensé que unos años después del Comeya Halley, hubo un cielo raso con muchas estrellas que se cruzaron en Salamanca. Por suerte dos de ellas, hicieron de nuestra tienda su casa y así llegaron a mi vida Elvira y Jan. Al poco tiempo Elvira nos presentó a Silvia y Silvain y otras dos estrellas entraron en nuestras vidas.

Más adelante tuvimos ocasión de compartir con Silvia y Silvain los cielos de Lima, su casa y su familia, sus amigos y el Puente y la Alameda de Barranco, tantas veces cantados por Chabuca Granda y Maria Dolores Pradera.

Un buen día Silvia provocó un encuentro para presentarnos a Marcos Ana y así conocimos al poeta del que sólo habíamos oído cosas sueltas a través de revistas, periódicos y algún informativo despistado del poder. Él se mostró tal cual, como todos lo conocemos, fue un gran placer y honor compartir mesa y mantel. Después nos hemos ido cruzando en manifestaciones varias, presentaciones de libros y siempre en los lugares donde se proponen ideas y solidaridades.

Y el círculo sigue trazándose solo, la brutal crisis y sobre todo la gestión de ella nos empujó al movimiento yayoflauta, movimiento del que me siento especialmente orgulloso, por su solidaridad, por su conciencia social, por su pequeño desorden y por la valía personal de cada uno.

La idea de nombrar yayoflauta de honor a Marcos Ana enseguida echó raíces y rápido se hizo árbol, un árbol de yayos y de chalecos amarillos hechos de solidaridad, para que nunca más se le olvide como es un árbol.

A Pilar se le ocurrió una sorpresa para Marcos y le propusimos a Silvia para que ella fuera la sorpresa, con su preciosa escritura y su lindo acento hispano-francés-peruano.

El día llegó y fue una explosión de luz, lo que nos decía Silvia sobre el Halley fue una premonición y seguro que nos ayudó a resolver tan brillantemente un acto en el que todos los que intervinieron nos emocionaron.

Envuelto en ese halo de felicidad y viendo en la mesa a Marcos Ana y a Silvia pensé que uno de esos círculos invisibles se cerraba. Lo resumo para el que perdió el hilo, que ya no estamos para jeroglíficos. Conocemos a Silvia vía Salamanca-Elvira, Silvia nos presenta a Marcos Ana, los años nos van haciendo yayos, nuestro compromiso nos hace yayoflautas , nombramos “yayoflauta de honor” a Marcos Ana y le pedimos a Silvia que nos ayude en la presentación.

No me diréis que no son caprichosos los cruces de vidas, esos círculos invisibles.

Salud y un abrazo para todos. Yayo Bernardo.

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  • 12 abril, 2014 en 11:04
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    Salud a todos y a ti yay@ Bernardo, me ha encantado tu articulo, entrañable y caprichoso y todas esas conjunciones que relatas sin ninguna duda se os han dado, no por casualidad, si no por vuestra actitud, tuya y de Pilar, que tanto habéis hecho por que el acto de homenaje a Marcos Ana haya salido tan hermoso . En tu definición cariñosa del movimiento yay@flauta
    me hace mucha gracia, cuando lo defines como pequeño desorden, ¿ pequeño tu crees ? a veces me asombro de el cartel que tenemos, ya que bien mirado no acabamos de crecer, no hay acciones propias que repercutan en el estado lamentable que padece la sociedad actual.Nos tendremos que agarrar a las palabras del poeta, nuestro yay@ de honor,Marcos ANA, que ” vale la pena luchar ” con mas unidad y cabeza. Con vosotros no tengo duda que conseguiremos engrandecer este movimiento. Salud amigos.

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