Análisis del gasto militar

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Ha sido publicado por el Colectivo Utopía Contagiosa  http://www.utopiacontagiosa.org/ y apoyado por varias organizaciones entre las que figura Yay@flautas de Madrid, un informe del Gasto militar español a partir del análisis de los presupuestos generales del estado 2015.

El análisis desvela un gasto militar del 2,2 del PIB y escondido en diversas partidas y ministerios fuera del ministerio de defensa.

Así, aunque el Presupuesto del Ministerio de Defensa es de 5.767’77 millones de €, el Gasto Militar es , en verdad,  23.373’93 millones de €

17.606’16 millones de € están ocultos, el 75’32 %

El G.M. genera una deuda de 8.722’19 millones de €

12 de los 13 ministerios esconden G.M. El 44 % de los funcionarios del Estado son militares.

Se dedica a Control Social: 28.066’21 millones de €

Y a todo esto,

¿Qué es necesario defender? Esta pregunta clave quizá nos llevaría a presupuestar de otra manera más acorde con los verdaderos intereses ciudadanos. Quizá a la gente le interese defender el trabajo, la sanidad, la educación, la vivienda, el medio ambiente.

En un mundo donde millones de seres humanos viven en condiciones de  pobreza extrema, mueren de desnutrición y falta de atención médica, donde las pandemias siguen matando, es necesario impulsar negociaciones de desarme y reducir los presupuestos en producción de armas, el belicismo, la vigilancia de ciudadanos, y dedicar los recursos disponibles para hacer frente a los desafíos globales, incluyendo la ayuda humanitaria, la protección ambiental, la lucha contra el cambio climático, la prevención de pandemias, y el desarrollo de una economía verde. La Agenda de Desarrollo Post-2015 de las Naciones Unidas sólo se puede lograr si los gobiernos cambian sus hábitos de gasto y dan prioridad al fortalecimiento de la seguridad nacional e internacional a través de la  promoción de los derechos humanos.

Ello da una aproximación a la idea del coste militar, a la idea de lo que a la sociedad le cuesta, en términos de desarrollo, de libertad, de respeto al medioambiente, de justicia, de sostenibilidad, de democracia, etc.. el ingente aparato militar organizado para supuestamente proteger todos estos valores. El coste militar, por tanto, incluiría diversas magnitudes:

1) El coste económico que supone el gasto militar,

2) El coste de vidas humanas de las actividades militares,

3) El coste sanitario, de asistencia y protección a los heridos colaterales y militares en los conflictos,

4) El coste de atención a refugiados y desplazados y de los campos de concentración,

5) La deuda ecológica que comporta la guerra y la actividad militar, incluido el efecto contaminante de los ejércitos, uno de los principales agentes de emisión de materias y gases nocivos,

6) El coste de los conflictos bélicos en el tejido productivo de los territorios victimados por ellos,

7) El empobrecimiento de las poblaciones que sufren las intervenciones militares

8) El coste de la desestructuración social que incorporan los conflictos bélicos y prebélicos

9) El coste educativo y cultural que suponen las guerras, lo que incluye también la destrucción del patrimonio humano y natural

10) La violencia estructural de las relaciones internacionales y económicas (entre primer y Tercer Mundo), el apoyo militar continuado a regímenes dictatoriales y que no respetan los derechos humanos, la continua exportación de armas a estos países, etc..,

11) La violencia estructural que se genera en los países del primer mundo (por ejemplo España) como consecuencia del mantenimiento de un sistema de defensa enfocado a la preparación de la guerra,

12) El enorme coste de pérdida de oportunidades, cuando nuestros limitados recursos son dedicados a lo militar imposibilitan usarlos en lo que realmente interesa a los ciudadanos: sanidad, educación, vivienda, cooperación internacional, etc.. El ocultamiento del gasto militar en otros ministerios está forzando una situación continuada de violencia estructural porque significa la militarización de la I+D+i en España, porque aumenta desorbitadamente la deuda,

13) El déficit de los presupuestos con el malgasto que supone en inversiones armamentísticas, etc..

14) El coste de la violencia cultural que provoca este modelo de resolver los conflictos de manera violenta mediante invasiones, guerras, generación de gigantescos ejércitos y producción de armas,

15) El coste de la venta de armas en la generación de conflictos,

16) El coste del añadido despilfarro militar y el coste de desarrollo

El militarismo supone un coste abrumador para el desarrollo humano y la supervivencia del propio planeta. Un coste que no se cuantifica (e incluso se obvia interesadamente) cuando se decide invertir en los mecanismos de esa defensa militar que se nos ofrece, en vez de “desinventar” este sistema de defensa que, gran paradoja, no nos defiende en términos de seguridad humana y aparece como nuestro mayor factor de inseguridad y una de las rémoras para un modelo de desarrollo más justo.

En resumen, el G.M. es un gasto ilegítimo por 1) su falta de democracia dado su ocultamiento y falta de control parlamentario, 2) haberse contraído en favor de unos pocos y en perjuicio de la mayoría 3) la generación de deuda ilegítima e impagable, 4) generar políticas de desarrollo insolidarias tanto a nivel nacional como internacional

Se puede ampliar esta información en:

http://es.scribd.com/doc/247956826/GASTO-MILITAR-ESPANOL-2015

 

2 thoughts on “Análisis del gasto militar

  • 31 diciembre, 2014 en 23:32
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    Semejante despilfarro de dinero público parece mentira que tenga tan poco eco en las redes sociales, sobre todo en los considerados movimientos sociales de izquierda. El gasto militar, un agujero negro por donde se nos va el dinero, con burbuja armamentista incorporada y puerta giratoria de alta velocidad. Gracia Utopía Contagiosa por semejante trabajo y gracias yayoflautas difusión por tan precisa síntesis. Ya no podremos decir que no sabíamos nada.
    A ver si en 2015 podemos desenmascarar también al ejército y sus seculares corruptelas.

  • 1 enero, 2015 en 18:36
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    Las empresas militares en España, son un pozo de pérdidas. Buena parte de ellas tienen al propio estado como principal cliente. Y el gobierno, en vez de considerar estos créditos como pérdidas, ha preferido engañosamente mantenerlos en sus balances como un activo más. Le pongan el nombre que le pongan, lo que reciben estas empresas son subvenciones,

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